El oro roza los 4.320 dólares y reabre el debate sobre su papel como refugio
El metal encadena una escalada del 5% en tres sesiones hasta cotizar cerca de sus máximos del año, mientras las bolsas también suben y el petróleo cae por la posible reapertura del estrecho de Ormuz. La correlación entre activos rompe el guion clásico del refugio.

El oro cotiza a media sesión de este jueves en 4.320,7 dólares la onza, un 1,76% por encima del cierre del miércoles, después de encadenar tres jornadas consecutivas de subidas que suman ya un 5% de revalorización, según recoge Expansión. El repunte coincide con la expectativa de un acuerdo entre Irán y Omán para gestionar de forma conjunta el estrecho de Ormuz, un paso que según OilPrice ha llevado al Brent a perder la cota de los 80 dólares. El metal se mueve en una horquilla amplia en la sesión, entre 4.304,9 y 4.363,7 dólares, una amplitud del 1,37% que refleja la tensión con la que cotiza el mercado ante cualquier noticia sobre el Golfo Pérsico.
La paradoja es evidente: el oro sube con fuerza mientras las bolsas también lo hacen. El Ibex 35 se adentra en nuevos máximos y avanza un 1,03% hasta los 20.263,2 puntos, según reflejaba a media sesión Europa Press, y el propio Expansión señalaba que el selectivo español prolonga su racha apoyado en bancos, telecos e Inditex, a pesar de la cautela que genera la incertidumbre sobre Ormuz. El S&P 500, en cambio, retrocede un 0,17% hasta los 7.723,55 puntos y el Nasdaq cae un 0,83%, lastrado por correctivos como el sufrido por Alphabet. El oro no está actuando, por tanto, como contrapeso de una caída generalizada de la renta variable, sino como una cobertura específica frente al riesgo geopolítico concreto de Ormuz, mientras el dinero sigue entrando en bolsa europea.
Puesto en perspectiva histórica, el nivel actual del oro está lejos de ser un récord absoluto. El metal cotiza un 22,65% por debajo de su máximo de las últimas 52 semanas, situado en 5.586,2 dólares, y un 30,53% por encima de su mínimo anual de 3.310,1 dólares. Si se mira la serie de cierres mensuales, el oro está un 8,34% por debajo de su máximo mensual histórico, marcado en enero de 2026 en 4.713,9 dólares. La escalada reciente, con todo, ha sido rápida: la serie de las últimas seis sesiones muestra un salto desde 4.033,7 dólares hasta los 4.320,7 actuales, con el mayor tramo concentrado en la última jornada completa, cuando avanzó de 4.095,4 a 4.245,8 dólares.
El resto de materias primas dibuja un cuadro mixto que refuerza la lectura geopolítica. El Brent sube apenas un 0,24% hasta los 79,64 dólares y el West Texas cede un 0,03% hasta 75,2 dólares, ambos lejos de las subidas del oro, lo que sugiere que el mercado energético lee la posible distensión en Ormuz como una señal de menor riesgo de suministro, mientras que el oro sigue reaccionando a la incertidumbre que aún persiste hasta que el acuerdo se cierre. La plata, por su parte, retrocede un 0,30% hasta 62,1 dólares, desacoplándose del metal áureo en la misma sesión, un comportamiento habitual cuando el oro sube por motivos de refugio puro y no por un impulso conjunto de las materias primas industriales.
El comportamiento de otros activos de riesgo añade matices a la historia. El bitcoin, que en ciclos anteriores ha competido con el oro por el relato del refugio digital, no figura entre los datos de esta sesión con una variación destacable que permita establecer una correlación clara hoy. Lo que sí queda patente es que la narrativa del oro como cobertura frente al riesgo bursátil generalizado no se sostiene esta semana: mientras el Ibex sube y el mercado español muestra una amplitud claramente positiva, con 27 valores al alza frente a 6 a la baja y 2 sin cambios sobre 35 vigilados, el oro sube por su propio motivo, vinculado a Ormuz, no como contrapartida del temor bursátil.
De cara a las próximas semanas, el calendario marca varias citas que podrían mover tanto al oro como a la renta variable. El 14 de agosto se publica el IPC de julio con su dato definitivo, una referencia clave para las expectativas de política monetaria que suelen influir en el atractivo del oro frente a otros activos. El 21 de agosto llega el vencimiento de futuros y opciones en MEFF, que puede añadir volatilidad a corto plazo en el Ibex, y el 28 de agosto se conocerá el dato adelantado del IPC de agosto. Cualquier avance concreto en las negociaciones sobre el estrecho de Ormuz, mientras tanto, seguirá siendo el catalizador más inmediato tanto para el oro como para el petróleo.
| Activo | Último | Var. % |
|---|---|---|
| Oro | 4.320,7 $ | +1,76% |
| Plata | 62,1 $ | -0,30% |
| Brent | 79,64 $ | +0,24% |
| West Texas | 75,2 $ | -0,03% |
| S&P 500 | 7.723,55 | -0,17% |
| IBEX 35 | 20.263,2 | +1,03% |
Corrección (01/09/2026): se retira la calificación de récord. El histórico del que disponía el sistema al escribir esta pieza eran los cierres de FIN DE MES de la serie, no todos los cierres diarios, de modo que ese dato no podía sostener una afirmación histórica. Las cifras de la sesión no se han modificado.