AMD sube un 7% y Nvidia avanza un 2,56% en plena escalada de precios de la memoria
El sector de chips vive su semana más intensa del año: Nvidia cierra en 211,94 dólares, AMD se dispara un 7% y ASML y Broadcom suben con fuerza, en un contexto de superciclo de memoria NAND y DRAM que empieza a trasladarse al precio final de los dispositivos.
En el cierre del martes, Nvidia cerró en 211,94 dólares, con una subida del 2,56% que la situó en el nivel más alto de los cierres de fin de mes de su serie. La compañía encabeza así un movimiento colectivo que ha convertido esta semana en la más intensa del año para el sector de semiconductores: AMD se disparó un 7,00% hasta los 518,58 dólares, mientras Broadcom avanzó un 6,61% hasta 418,16 dólares y ASML sumó un 4,22% hasta 1.711,89 dólares. TSMC, el mayor fabricante de chips por contrato del mundo, subió un 2,72% hasta 417,17 dólares.
El trasfondo de estas subidas es la tensión que atraviesa el mercado de memoria. Los llamados superciclos de NAND y DRAM —periodos en los que la demanda supera con holgura a la capacidad instalada y los precios de contrato se disparan— vuelven a repetirse, esta vez impulsados por la construcción masiva de centros de datos para entrenar e inferir modelos de inteligencia artificial. A diferencia de ciclos anteriores, en los que la escalada de precios de memoria respondía a booms de smartphones o de PC, esta vez el origen es la propia infraestructura de IA: cada GPU de última generación necesita más memoria de alto ancho de banda, y los fabricantes de controladores y NAND, proveedores secundarios pero críticos en la cadena, se han convertido en cuellos de botella tan relevantes como los propios fabricantes de procesadores.
Esa dinámica explica por qué el mercado no solo premia a los diseñadores de chips de IA como Nvidia y AMD, sino también a compañías como ASML, cuya maquinaria de litografía es indispensable para fabricar los semiconductores más avanzados, y TSMC, que produce por encargo los chips de Nvidia, AMD y buena parte del sector. ASML cotiza un 14,4% por debajo de su máximo de 52 semanas y un 13,95% por debajo de su mejor cierre mensual, marcado en junio de 2026; TSMC se mueve un 12,91% por debajo de su máximo de 52 semanas y un 12,65% por debajo de su mejor cierre mensual, también de junio de 2026. Ambas cotizaciones sugieren que, pese a las subidas recientes, el mercado aún no ha llevado a estas dos compañías a los niveles de euforia que sí reflejan Nvidia y AMD, ambas en la parte alta de su serie esta semana.
El contraste entre Nvidia y AMD resulta significativo. Nvidia, que domina el mercado de GPU para entrenamiento de IA, cotiza un 10,4% por debajo de su máximo de 52 semanas pese a ese nivel, y un 29,18% por encima de su mínimo de las últimas 52 semanas, reflejo de la volatilidad que ha marcado su cotización en el último año. AMD, que compite por hacerse con una porción creciente de ese mercado, se sitúa un 11,31% por debajo de su máximo de 52 semanas pero un 247,53% por encima de su mínimo del último año, una distancia que ilustra la magnitud de su recuperación bursátil. Broadcom, que fabrica chips personalizados para grandes clientes de la nube, cotiza un 15,52% por debajo de su máximo de 52 semanas y un 6,4% por debajo de su mejor cierre mensual, marcado en mayo de 2026.
La amplitud de las variaciones del día también es reseñable: AMD osciló un 5,56% entre su mínimo y su máximo de la sesión, y Broadcom un 5,34%, cifras que superan con holgura la volatilidad habitual de valores de esta capitalización y que apuntan a un mercado que sigue recalculando en tiempo real cuánto vale la exposición a la cadena de suministro de la IA. En paralelo, la adopción de inteligencia artificial en dispositivos de consumo —desde teléfonos hasta ordenadores personales— empieza a trasladar la presión de precios de memoria del centro de datos al usuario final, un cambio que reproduce, con matices, los superciclos de memoria de ciclos tecnológicos anteriores, cuando la llegada masiva de un nuevo tipo de dispositivo disparaba la demanda de NAND y DRAM por encima de la oferta disponible.
| Valor | Último | Variación |
|---|---|---|
| Nvidia | 211,94 $ | +2,56% |
| AMD | 518,58 $ | +7,00% |
| TSMC | 417,17 $ | +2,72% |
| ASML | 1.711,89 $ | +4,22% |
| Broadcom | 418,16 $ | +6,61% |
En Europa, el rally de los semiconductores tuvo también eco: según Expansión, Infineon y ASML brillaron entre las tecnológicas europeas coincidiendo con el impulso alcista que ha llevado a récords al Euro Stoxx 50 y al S&P 500. Esa correlación entre los índices generales y el sector de chips confirma hasta qué punto la inteligencia artificial se ha convertido en el motor bursátil dominante de esta fase de mercado, con implicaciones que van más allá de lo puramente financiero: la dependencia de un puñado de fabricantes de chips y de memoria para sostener el desarrollo de la IA ha convertido a estas compañías en piezas de interés geopolítico, en un contexto donde el control de la fabricación avanzada de semiconductores —concentrada en Taiwán, Corea del Sur y Países Bajos— sigue siendo objeto de fricciones comerciales y de seguridad nacional entre grandes potencias. La agenda de política monetaria será el próximo test para el apetito por riesgo del sector: el 10 de septiembre se reúne el Banco Central Europeo, y el 16 de septiembre la Reserva Federal decidirá sobre tipos con nuevas proyecciones económicas, antes de una segunda cita de la Fed prevista para el 28 de octubre.
Corrección (01/09/2026): se retira la calificación de máximo o récord histórico. El histórico del que disponía el sistema al escribir esta pieza eran los cierres de FIN DE MES de la serie, no todos los cierres diarios, de modo que ese dato no podía sostener una afirmación histórica; donde se citaba como referencia, se ha renombrado por lo que era. Las cifras de la sesión no se han modificado.