El BCE sube los tipos oficiales un cuarto de punto con efectos desde el 16 de septiembre
El Consejo de Gobierno acordó el 10 de septiembre elevar en 25 puntos básicos los tipos oficiales del área del euro. La subida no se aplica el mismo día: rige a partir del 16 de septiembre, y hasta esa fecha siguen vigentes los niveles anteriores.
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo acordó el 10 de septiembre subir en 25 puntos básicos sus tipos de interés oficiales. La subida no se aplica el mismo día del anuncio: los nuevos niveles rigen a partir del 16 de septiembre y, hasta esa fecha, siguen en vigor los tipos anteriores. Ese desfase entre la decisión y su aplicación es una característica habitual del procedimiento y explica por qué, en los días intermedios, la referencia que operan los bancos con el BCE continúa siendo la previa.
El anuncio afecta a los tres tipos oficiales, que cumplen funciones distintas. El de la facilidad de depósito remunera el dinero que las entidades dejan aparcado en el banco central a un día; es, desde hace años, el que orienta de verdad el precio del dinero en el área del euro y el que se cita cuando se habla, en singular, del «tipo del BCE». El de las operaciones principales de financiación fija el coste al que el Eurosistema presta liquidez a las entidades en sus subastas semanales. El de la facilidad marginal de crédito es el más caro de los tres y funciona como techo: el precio al que un banco puede tomar prestado a un día cuando no encuentra financiación en el mercado.
La distinción importa porque la traslación de cada uno de ellos a la economía real es diferente. El tipo de depósito es el que arrastra a los índices interbancarios que sirven de referencia a las hipotecas variables y a buena parte del crédito empresarial; el de las operaciones principales incide sobre el coste directo de la financiación bancaria; el marginal actúa sobre situaciones de tensión puntual de liquidez. Un movimiento simultáneo de los tres, como el aprobado el 10 de septiembre, mantiene intacta la distancia entre ellos y desplaza en bloque el corredor dentro del que se mueve el dinero a corto plazo.
El matiz temporal conviene precisarlo para no confundir el nivel con la variación. Lo aprobado es una subida de 25 puntos básicos; lo que rige hasta el 16 de septiembre son los tipos vigentes antes de la reunión. Solo desde ese día los contratos y las operaciones que se liquiden con el Eurosistema incorporan los niveles nuevos. Es la razón por la que las tablas oficiales del banco central no publican un único valor por tipo, sino una serie con la fecha de entrada en vigor de cada tramo.
Para el ahorrador y el hipotecado, el efecto de una decisión de este tipo no es inmediato ni automático. Las hipotecas variables se revisan según el calendario de cada contrato, de modo que un movimiento de septiembre puede tardar meses en aparecer en la cuota. Los depósitos y los fondos monetarios recogen los cambios en el precio del dinero a corto plazo con un desfase que depende de la política comercial de cada entidad y de la duración de las carteras. La decisión del Consejo de Gobierno fija el punto de partida; el recorrido hasta el bolsillo lo marcan los plazos de cada instrumento.
La agenda inmediata está cargada de referencias que se solapan con la aplicación de la subida. El 16 de septiembre, el mismo día en que entran en vigor los nuevos tipos del BCE, la Reserva Federal publica su decisión de tipos acompañada de proyecciones. El 18 de septiembre vence la serie de futuros y opciones en MEFF, una jornada que suele concentrar volumen en el mercado español. Y el 22 de septiembre Unicaja descuenta dividendo.
| Concepto | Dato | Variación |
|---|---|---|
| Fecha de la decisión | 10 de septiembre | +25 p.b. |
| Entrada en vigor | 16 de septiembre | Nuevos niveles |
| Hasta el 16 de septiembre | Tipos previos | Sin cambios |