Sánchez disuelve las Cortes y convoca elecciones generales para el 29 de noviembre
El presidente del Gobierno adelanta los comicios previstos para 2027 tras el rechazo en el Congreso de sus dos decretos-ley de vivienda. Con las cámaras disueltas no podrá aprobarse ninguna ley hasta después de las elecciones, y los presupuestos vigentes se prorrogarán el 1 de enero.
Las claves
- Elecciones generales anticipadas el domingo 29 de noviembre, con la campaña del 13 al 27 de noviembre
- El adelanto llega tras el rechazo en el Congreso de dos decretos-ley de vivienda, sin el apoyo de PP, Vox ni Junts
- Con las Cortes disueltas no se aprueban leyes, y los presupuestos vigentes se prorrogarán el 1 de enero de 2027
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este lunes en una declaración institucional en el Palacio de la Moncloa la disolución de las Cortes Generales y la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el domingo 29 de noviembre. La legislatura, que agotaba su plazo en 2027, termina así más de medio año antes de lo previsto.
El adelanto llega después de que el Congreso de los Diputados rechazara dos decretos-ley de vivienda aprobados por el Consejo de Ministros. Ninguno de los dos textos obtuvo el apoyo de PP, Vox y Junts, y su derrota dejó en evidencia que el Gobierno había perdido la mayoría con la que sacaba adelante sus iniciativas en la cámara. Un decreto-ley que el Congreso no convalida queda derogado, de modo que las medidas que contenían dejan de estar en vigor.
La disolución la decreta el Rey a propuesta del presidente del Gobierno, según el artículo 115 de la Constitución, y se formaliza en un real decreto que se publica en el Boletín Oficial del Estado. Desde esa publicación, la ley electoral fija las elecciones en el día quincuagésimo cuarto: para que la cita sea el 29 de noviembre, el decreto debe aparecer en el BOE el martes 6 de octubre. La campaña electoral comienza el día trigésimo octavo posterior a la convocatoria y dura quince días, por lo que irá del viernes 13 al viernes 27 de noviembre. Las nuevas cámaras deberán constituirse dentro de los veinticinco días siguientes a la votación.
Para la economía, la consecuencia más inmediata es que el Parlamento deja de legislar. Con las Cortes disueltas no puede aprobarse ninguna ley hasta que se constituyan las nuevas, y los decretos-ley que el Gobierno apruebe en este periodo deberá convalidarlos la Diputación Permanente del Congreso. El Ejecutivo conserva sus funciones hasta las elecciones; después pasará a estar en funciones hasta que tome posesión el nuevo Gobierno, con las facultades limitadas que establece la Ley del Gobierno, entre ellas la de no poder presentar proyectos de presupuestos.
Ese calendario despeja una incógnita presupuestaria. Si el 1 de enero no hay unos nuevos Presupuestos Generales del Estado aprobados, la Constitución prorroga automáticamente los del año anterior, y con unas Cortes que no estarán constituidas hasta finales de diciembre y un Gobierno aún por formar no hay margen para tramitar unas cuentas antes de esa fecha. España empezará 2027 con presupuestos prorrogados.
Entre la convocatoria y la votación median ocho semanas, el periodo en el que los partidos presentarán sus candidaturas y sus programas. Para los mercados, el adelanto añade un factor político a un otoño que ya tenía en el calendario la reunión del Banco Central Europeo del 29 de octubre y la temporada de resultados empresariales del tercer trimestre.