Wall Street se desconecta de sus máximos: el Nasdaq lidera las caídas mientras el Ibex marca la semana al alza
Los tres grandes índices de Estados Unidos cerraron el viernes en rojo, con el Nasdaq como el más castigado por el retroceso de los semiconductores, mientras el Ibex 35 recupera los 20.000 puntos y firma una semana de subidas.

Wall Street cerró el viernes con los tres grandes índices en terreno negativo, pero con una dispersión entre ellos que resulta más reveladora que el signo compartido. El Nasdaq Composite fue el más penalizado, con una caída del 0,52% hasta los 26.402,42 puntos, frente al retroceso mucho más contenido del S&P 500, que cedió un 0,25% hasta 7.711,76 puntos, y la práctica estabilidad del Dow Jones, que apenas restó un 0,02% para situarse en 53.559,99 puntos. Esa brecha entre el índice tecnológico y el industrial es la fotografía real de la sesión: no fue una jornada de aversión generalizada al riesgo, sino una corrección concentrada en el sector de semiconductores.
El origen de esa divergencia se encuentra en el comportamiento de los chips. Nvidia se dejó un 4,57% hasta los 217,55 dólares, y AMD retrocedió un 2,33% hasta 465,58 dólares, arrastrando también a TSMC (-2,29%) y ASML (-2,24%). Resulta llamativo que ese retroceso llegue apenas un día después de que, según Expansión, Nvidia se disparara un 8,7% tras proyectar un fuerte crecimiento de sus ventas para el próximo año, defendiendo que sus acuerdos de financiación con clientes son inversiones «excelentes» con un riesgo «limitado». El mercado parece haber tomado distancia de ese entusiasmo apenas veinticuatro horas después, en lo que podría leerse como una toma de beneficios tras el fuerte repunte previo. MarketWatch, por su parte, apuntaba a que parte de esas expectativas de ventas descansan en la demanda de SpaceX, que anunció que solo comprará chips de Nvidia, aunque la compañía de Elon Musk cerró la sesión con una subida moderada del 0,45% hasta 141,5 dólares.
Frente al castigo a los semiconductores, el resto de la gran tecnología estadounidense navegó la sesión con relativa comodidad, lo que explica por qué el Dow Jones, menos expuesto a los chips, apenas se movió. Amazon subió un 3,97% hasta 266,43 dólares, Alphabet un 1,74% hasta 346,59 dólares, Microsoft un 1,68% hasta 513,53 dólares y Apple un 1,63% hasta 319,7 dólares. Esa combinación —caída del hardware de inteligencia artificial y avance de las plataformas digitales— es coherente con un mercado que discrimina dentro de la propia tecnología en lugar de tratarla como un bloque homogéneo.
En la semana, el S&P 500 se ha movido en una banda estrecha, desde los 7.652,86 puntos del jueves de la semana anterior hasta el máximo de 7.730,99 puntos del jueves previo al cierre analizado, y su rango de la sesión del viernes, entre 7.700,91 y 7.771,48 puntos, refleja una amplitud del 0,92%, moderada para los estándares recientes. El índice cotiza un 1,34% por debajo de su máximo de 52 semanas, situado en 7.816,7 puntos, y un 22,08% por encima de su mínimo anual. El Nasdaq, con una amplitud intradía algo mayor, del 1,3%, se aleja más de sus techos: cotiza un 2,90% por debajo de su máximo de 52 semanas. El Dow, por su parte, se mueve un 2,16% por debajo del suyo, con una banda diaria más contenida, del 0,62%.
Para un lector español, el comportamiento de Wall Street el viernes no es un dato anecdótico: marca el punto de partida de la sesión europea siguiente, y con ella, la del propio Ibex 35. Mientras Nueva York cerraba con caídas moderadas y desiguales, el selectivo español avanzó un 0,81% hasta los 20.041,90 puntos, recuperando la cota de los 20.000 enteros y cerrando la semana con una revalorización del 0,4%, según recoge Expansión, que atribuye el impulso europeo a la intervención de Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, en el simposio de Jackson Hole. Esa desconexión puntual entre ambas orillas del Atlántico —Europa subiendo mientras Wall Street flaqueaba— ilustra que la corrección tecnológica estadounidense fue selectiva y no contagió de inmediato al resto de plazas.
El fondo macroeconómico añade matices a la lectura. En España, el indicador adelantado del IPC de agosto situó la inflación anual en el 4,3%, siete décimas por encima de julio, según el INE, un dato que la agenda ya recogía para este viernes y que puede condicionar las expectativas sobre el euro, que cedió un 0,61% frente al dólar hasta 1,1587. En el frente de materias primas, el oro retrocedió un 3,44% hasta 4.503,5 dólares y la plata un 4,53% hasta 67,055 dólares, mientras el petróleo se mantuvo prácticamente estable, con el Brent cerca de los 90 dólares pese a las nuevas sanciones de Estados Unidos a Irán, que según OilPrice apenas movieron el precio del crudo. La atención ahora se traslada a los resultados de Inditex, previstos para el 9 de septiembre, a la reunión de política monetaria del Banco Central Europeo del 10 de septiembre y a la decisión de tipos de la Reserva Federal, con nuevas proyecciones, fijada para el 16 de septiembre.