El Brent cae por debajo de los 85 dólares y abarata la factura energética de Europa
El crudo de referencia europea encadena su tercera sesión consecutiva a la baja, coincidiendo con las expectativas de un acuerdo entre Irán y Omán sobre el estrecho de Ormuz, y arrastra al West Texas y a Repsol en una jornada de fuerte volatilidad para las materias primas energéticas.

El petróleo Brent cotiza este miércoles en 86,82 dólares por barril, con un retroceso frente al cierre del martes, después de haber llegado a situarse por debajo de los 85 dólares en la sesión por primera vez en dos semanas, según Europa Press. Es la tercera jornada consecutiva de caídas para el crudo de referencia europea, un movimiento que coincide con la renovación de las conversaciones entre Irán y Omán sobre la gestión conjunta del estrecho de Ormuz, según recoge OilPrice, que interpreta esas negociaciones como un indicio de que la vía marítima podría reabrirse con normalidad. Europa Press añade que Estados Unidos ha iniciado en paralelo una ofensiva financiera contra Teherán, bautizada "Paria Económico", en el mismo contexto de las negociaciones sobre el estrecho.
El comportamiento del Brent y el West Texas no ha sido idéntico en esta sesión. Mientras el primero cede un 1,99% hasta los 86,82 dólares, el segundo, la referencia estadounidense, retrocede un 0,52% hasta los 81,93 dólares. La diferencia se aprecia también en la amplitud del movimiento intradía: el Brent se ha movido entre un mínimo de 84,59 y un máximo de 86,87 dólares, una horquilla del 2,7% de su cotización, mientras que el West Texas ha oscilado entre 79,62 y 82,00 dólares, un 2,99%. Son variaciones muy superiores a las que registra habitualmente una acción cotizada en una sola sesión, y confirman que el crudo sigue moviéndose con la volatilidad característica de una materia prima sujeta a tensiones geopolíticas.
Pese al retroceso reciente, ambas referencias siguen lejos de sus extremos de las últimas 52 semanas. El Brent cotiza un 31,15% por debajo de su máximo anual, aunque también un 47,85% por encima de su mínimo, mientras que el West Texas se sitúa un 31,43% por debajo de su techo y un 49,02% por encima de su suelo. La serie de las últimas seis sesiones ilustra la magnitud del giro: el Brent ha pasado de 94,39 a 86,82 dólares, y el West Texas de 87,06 a 81,93, un descenso que se ha acelerado en los últimos días de negociación.
| Activo | Último | Var. |
|---|---|---|
| Brent | 86,82 $ | -1,99% |
| West Texas | 81,93 $ | -0,52% |
| Repsol | 26,79 € | -0,48% |
El movimiento del crudo se traslada, de forma moderada, a Repsol, que cotiza en 26,79 euros con un descenso del 0,48%, dentro de una amplitud de jornada del 1,89% entre 26,45 y 26,95 euros. La petrolera se mantiene, sin embargo, muy cerca de sus máximos anuales, apenas un 5,74% por debajo del techo de las últimas 52 semanas y un 95,12% por encima de su mínimo del periodo, lo que confirma que la caída del petróleo no ha erosionado de forma significativa la cotización de la compañía. El consenso de 22 analistas sitúa el precio objetivo de Repsol en 27,08 euros, con recomendación de compra, según los datos recopilados. La compañía comunicó además a la CNMV la ejecución de su programa de recompra de acciones entre el 19 y el 25 de agosto.
La lectura macroeconómica de un crudo más barato apunta en una única dirección: alivia la factura energética de los países importadores y reduce presiones inflacionistas, en un contexto en el que el Índice de Precios Industriales español ya mostró en julio una tasa anual del 9,2%, según los datos del Instituto Nacional de Estadística. Un Brent que perfora los 85 dólares por primera vez en dos semanas llega, además, en la antesala de citas relevantes: este viernes 28 de agosto se publica el dato adelantado del IPC de agosto, que medirá si ese abaratamiento del petróleo ya empieza a filtrarse a los precios de consumo.
El calendario que viene por delante añade más motivos para vigilar la evolución del crudo: tras el IPC del viernes, el 9 de septiembre se conocerán los resultados de Inditex, el 10 de septiembre el BCE decidirá sobre tipos de interés y el 16 de septiembre le tocará el turno a la Reserva Federal, con sus proyecciones económicas. Cualquier variación sostenida en el precio del petróleo entre ahora y esas fechas condicionará el margen de maniobra de ambos bancos centrales.